DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA SAADE

SUPLEMENTO ESPECIAL
MIERCOLES 30 DE ABRIL DE 2008

“Conflicto de naturaleza económica”, argucia legal que atenta
contra los derechos laborales

Empresas aeronáuticas, maquiladoras y llanteras, las que más han usado esta estrategia

Carolina Gómez Mena

D


urante los años recientes el llamado “conflicto de naturaleza económica” ha pasado a formar parte de la problemática sindical; en este contexto, cada vez más gremios deben enfrentar esta argucia legal que utilizan las empresas para recortar de tajo derechos laborales adquiridos durante años, con el argumento de que los contratos colectivos de trabajo son “incosteables”.

En ese esquema patronal se han multiplicado los despidos injustificados, ataques a la libertad sindical y la proliferación de sindicatos blancos, especialmente en el sector de las maquiladoras.

Ejemplo de estas prácticas es el caso de Mexicana de Aviación, la cual al poco tiempo de ser comprada por Grupo Posadas determinó reducir las condiciones laborales de sus sobrecargos y para ello interpuso un “conflicto de naturaleza económica” ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA), el 2 de marzo de 2007, en contra de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), con la pretensión de mutilar 80 por ciento de su contrato colectivo, lo que implicaría un ahorro a la aerolínea de entre 35 y 40 millones de dólares anuales.

Algunos de los gremios afectados y especialistas en temas laborales han advertido que esta práctica amenaza con convertirse en “moda empresarial”, y sobre esto Enrique de la Garza Toledo, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), opinó que optar por reducir los costos laborales para intentar hacer productiva a una empresa es algo “primitivo”.

Por su parte, Pedro Reyes Linares, coordinador de difusión del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal), expresó que dicha estrategia es una “puerta falsa” y acotó que estas “argucias” se utilizan profusamente en la industria maquiladora, donde los patrones repentinamente “se declaran en quiebra con argumentos poco claros y alegan falta de viabilidad financiera”.

El especialista indicó que los “conflictos de naturaleza económica” ya se utilizaban a finales del sexenio de Vicente Fox, periodo en el cual las autoridades laborales “no hicieron su trabajo” y se inclinaron por la parte patronal.

Como antecedente citó el caso ocurrido en junio de 2006 en la mina La Caridad, en Nacozari, Sonora, donde luego de una resolución de la JFCA, emitida en relación con un recurso interpuesto por Grupo México, se dio por terminada la relación laboral.

En otro orden, el Sindicato Nacional de Trabajadores de General Tire de México fue notificado en diciembre del año pasado que la empresa Continental Tire había interpuesto un “conflicto de naturaleza económica” para reducir en 50 por ciento los salarios de sus trabajadores sindicalizados y modificar 30 cláusulas del contrato-ley de la industria hulera.

Según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM, los trabajadores de esta llantera “han sufrido una pérdida de más de 60 por ciento del poder adquisitivo de su salario de 1982 a 2007, mientras que la rentabilidad sobre los activos de Continental, tan sólo en 2006, fueron de 15 por ciento”.

Otro gremio afectado por los “conflictos de naturaleza económica” ha sido el Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria Nuclear (Sutin), al cual el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) le interpuso ese tipo de demanda ante la JFCA en 2006, mediante la cual exigió cambios en su contrato colectivo para desentenderse del pago de indemnizaciones laborales y reducir el número de los integrantes del comité ejecutivo nacional.

Otro caso de atropello a los derechos laborales y a la libertad sindical es el que viven trabajadores de Vidriera del Potosí, donde desde mediados de 2006 la empresa ha realizado despidos injustificados de casi un tercio de la planta, incluido todo el comité ejecutivo del sindicato.