Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 21 de octubre de 2007 Num: 659

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

El suplente
LETICIA MARTÍNEZ GALLEGOS

El que arde
TAKIS SINÓPOULOS

Las cuentas del cuento
SERGIO RIVAS entrevista con GUILLERMO SAMPERIO

Long Beach
AGUSTÍN ESCOBAR LEDESMA

En el camino: medio
siglo beatnik

ELIDIO LA TORRE LAGARES

El primer libro póstumo
de Julio Cortázar

RICARDO BADA

Leer

Columnas:
La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
[email protected]

 

Jorge Moch
[email protected]

Momentos memorables de reciente (e involuntario)
humor micro histórico de derechas en la televisión:

1. Las aguerridas declaraciones de Luis Carlos Ugalde, presidente consejero del instituto federal electoral de infeliz memoria y amiguete personal de Felipe Calderón (quien, no olvidemos: figura como testigo firmante en la radiante y también reciente boda de su cuatacho del ife , antes de ser inoculado, perdón, insaculado presidente) cuando en el sainete de la presunta reforma electoral se le hizo saber que él sería el primero de patitas en la calle (aunque para ser sincero, este columnista no cree que Ugalde pase a engrosar las filas del idiosincrásico desamparo laboral: no faltará universidad de “yúniors” que lo ponga a dar clases, de qué, buena pregunta, pero clases o conferencias bien pagadas al fin y al cabo, como ha sucedido con otros caballeros de cochambrosa panoplia: recordemos a Aspe, a monsieur Joseph Marie Córdoba, al papanatas chachalaca et al) y cómo aquellas aguerridas declaraciones se transformaron, ante la concreción de la reforma que lo expulsaba del seno comicial, en rabo entre las patas y letanía aguada con mal actuada dignidad, aduciendo que acataría lo ya dispuesto por autoridades indudablemente mayores a la suya. Adiós, petimetre, adiós. Que nunca más una cámara te vuelva a poner a cuadro.

2. Bonita entrevista montada al gusto por las consabidas televisoras privadas de católica vocación: la carita de estudiada estupefacción de Norberto Rivera cuando se dice temeroso por su vida, tal que fuera alguien que mereciera el martirio, toda vez que ha ido creciendo el repudio popular (al que sus alecuijes reducen solamente a perredista) por su empecinamiento cerril en hacerse con el Estado (mientras públicamente se hace guaje con lo de estar demandado en Estados Unidos por cobijar curas pederastas, el muy marrano) y recuperar de las republicanas garras de Juárez el cúmulo de vergonzantes privilegios de antaño, para probar que sí se puede viajar en el tiempo y cerrar con primoroso broche cardenalicio la vuelta de México al XVII. Allí, también, los ladridos desde su mansión en el Tlaquepaque de Juan Sandoval Íñiguez, exigiendo al gobierno de Jalisco su propia estación de radio para poder emponzoñar a discreción las ondas hertzianas. Pobrecillos tapatíos, almas mías, que se van a tener que soplar la homilía gástrica día tras día, aunque claro, siempre queda el bendito libre albedrío y el diablo que empuje la mano a cambiar de estación…


Fraude en la Academia, grabado

3. El discurso lamentablemente predecible de Felipe Calderón el día que muy hombrecito (Santiaguiño Creel dixit), con voz estentórea y bien modulada para que no se le saliera el característico “gallito”, nos perjuró que su gobierno no anda propugnando alzas de precios y cómo de todos modos al día siguiente fui a comprar mi cilindro de gas de a veinte quilates y ya me atascaron diecinueve pesos más en el precio de lo que me cobraron el mes anterior. Deberemos estar pendientes a los subsecuentes episodios de esta historia, cuando en enero del año entrante nos dejen ir un paulatino y cuidadoso deslizamiento de pocos pero seguros centímetros, perdón, puntos porcentuales, cada mes hasta que la cuerda aguante.

4. El gozoso e inenarrable asunto de las inexplicables y ajenas, porque asegún que de ningún modo, ni con escritura en mano son suyas, nuevas riquezas de la ejemplar señora Según y su obediente marido que en lugar de viejo zorro parece resabioso tlacuache. Sin duda una jugosa historia pendiente de desenlace, habrá de dar carnita para una deleitable telenovela (de perdis fotonovela, en Hola! o para segunda parte de lo comenzado con las instantáneas del paraíso ranchero en Quién), a la que ya le deben estar tirando piales reconocidas figuras de la exquisita producción farandúlica de Televisa y TV Azteca, como Federico Wilkins o Juan Osorio.

5. El paroxismo, la ambrosía periodística, el súmmum del cotilleo hematófago que nos regaló el excelso atleta, Roberto Mariondrazo, quien sin necesidad de arponearse con anabólicos ni zamparse un espagueti con esteroides se pasó el maratón de Berlín por el arco de su recochina Reichstag, y obligando al sistema teutón a caer de rodillas cruzó la meta casi con récord olímpico y todo, volándose de pasada los sensores de su trayecto. De donde muchos colegimos, aliviados, que gracias a que no ganó las elecciones, el Ángel de la Independencia, por decir cualquiera de nuestros bonitos monumentos nacionales, todavía está en su público lugar y no en el jardín de la casa del señor.

Para magníficos estrenos en nuestra cartelera, esté pendiente.