Usted está aquí: lunes 3 de septiembre de 2007 Política En libertad, la mujer queretana que auxiliaba a migrantes centroamericanos

“¿Es pecado o delito ayudar al prójimo?”, cuestiona doña Conchi tras dejar la cárcel

En libertad, la mujer queretana que auxiliaba a migrantes centroamericanos

Emir Olivares Alonso

Concepción Moreno Arteaga, doña Conchi, quien ofrecía de comer y auxiliaba a migrantes centroamericanos en su paso por la comunidad El Ahorcado, en Querétaro, razón por la que fue condenada a seis años de prisión por el presunto delito de tráfico de personas, fue absuelta de esos cargos luego de dos años y medio de reclusión.

El 23 de agosto de este año un tribunal colegiado otorgó un amparo a la mujer y exigió a la autoridad competente emitir una nueva sentencia, pues consideró que las pruebas de cargo en su contra “presentaban vicios de forma y fondo”. Luego de esto, el tribunal unitario vigesimosegundo de circuito de Querétaro determinó absolver a Moreno Arteaga y ordenar su liberación, la cual obtuvo el pasado vienes.

Ya en libertad, la mujer cuestiona: “¿Es pecado o delito ayudar al prójimo? Si es así, que me lo digan para no volverles a dar nada. Pero si no ayudamos a nuestros semejantes, ¿dónde queda la humanidad?”

En entrevista, doña Conchi –quien fue detenida violentamente el 9 de marzo de 2005 por elementos de la Agencia Federal de Investigación cuando brindaba apoyo a un grupo de migrantes hondureños que había llegado a la puerta de su casa, asegura que continuará con su solidaridad, “pese al miedo de volver a pisar la cárcel”, por ello solicitó a las autoridades que “cuiden y garanticen mi seguridad. Me da miedo que me llegara a pasar lo mismo; sin embargo, espero que Dios sea el que me ayude”.

Antes de ser recluida, Moreno Arteaga llevaba cuatro años apoyando a los migrantes, además de que para mantener a sus cinco hijos lavó y planchó ajeno, hizo los mandados de los vecinos y hasta desyerbó maizales, pues hace 23 años su marido la abandonó.

Las autoridades acusaron a doña Conchi de ser cómplice de un pollero al que ni siquiera conocía, quien fue detenido el 8 de marzo en Querétaro, cuando salía de una comunidad ubicada a varios kilómetros de El Ahorcado.

Según la acusación, Concepción Moreno habría estado coludida con él, siendo su función albergar a los migrantes para que el pollero los llevara después hasta la frontera; sin embargo, durante un careo con el sujeto, al finalizar la audiencia éste le pidió disculpas por lo que pasaba, pues él mismo reconoció que la mujer no estaba involucrada en sus delitos.

“Ni siquiera les cobraba”

Doña Conchi reitera su inocencia y explica que su ayuda la brindó sin ninguna pretención, pues “ni siquiera les cobraba”. Agrega que era la misma comunidad la que cooperaba con ropa o comida para auxiliar a los centroamericanos, pero que tras su detención los pobladores de la región comenzaron a sentir miedo por ayudar a los migrantes.

Afirma que la convivencia con migrantes centroamericanos le dio varias lecciones, “como que ellos están más amolados”; además, “tristeza y consternación”, por lo que espera que ninguno de sus hijos o nietos se tenga que ver obligado a buscar mayores oportunidades de desarrollo y migrar a Estados Unidos.

Luego de dos años y medio de reclusión, donde padeció maltratos, la defensora de migrantes se dice feliz de estar de nuevo al lado de sus familiares, pues explica que debido a que no tienen los suficientes recursos, sus hijos no podían ir a visitarla al penal de San José El Alto, pues el traslado desde su comunidad hasta esa cárcel oscilaba entre 200 y 300 pesos por persona.

Tras su liberación, exigió a las autoridades reparar las injusticias que han cometido contra cientos de personas detenidas y sentenciadas sin argumentos sustentables. “Que trabajen e investiguen bien, para que con ello apliquen sentencias justas”.

En conferencia de prensa, el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, organismo que asumió hace seis meses la defensa jurídica de doña Conchi, aseguró este caso “evidencia las serias deficiencias del sistema de justicia penal vigente en el país, así como los riesgos que sufren los defensores de los derechos de los migrantes en México”.

Destacó que aunque Concepción Moreno no estuviera consciente de ello, su labor en favor de los centroamericanos la enmarcaba como una defensora de las garantías de este sector.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.