DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA SAADE
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYAN VELVER
SUPLEMENTO MENSUAL  DIRECTOR: IVAN RESTREPO  
EDICIÓN: LAURA ANGULO   LUNES 27 DE AGOSTO 2007 
NUMERO ESPECIAL


Portada

La Chinantla, fuente de agua, fuente de vida
José Leonardo Hernández Montiel

Contaminación de mantos freáticos en Cancún
Clicerio E. Cedillo

En Oaxaca, el agua de mal en peor

Aguas con los acuíferos de la Cuenca de México

Transgénicos sin fronteras
Mariano Cereijo

Contra un programa de siembra de maíz… contaminante

Otra reserva de la biosfera: Bahía de los Ángeles y Canales de Ballenas y Salsipuedes

La cuadratura del círculo
Eduardo Valle

Cacocracia
Horacio de la Cueva


Correo electrónico:

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En Oaxaca, el agua va de mal en peor

En Oaxaca, la capital y el estado atraviesan por una creciente crisis en materia de abastecimiento de agua potable que pagan diariamente los colonos de zonas precaristas y de poblados rurales.

Pero en la capital el problema alcanza tales niveles que motivó que el candidato del PRI, ahora gobernador, Ulises Ruiz acuñara una alentadora propuesta “Nueva cultura del agua”. Tomó posesión y la propuesta se diluyó. Agudizada la escasez, se han ampliado los negocios de los piperos: de 150 pipas se han incrementado a 600 en la zona conurbada capitalina. Negocio redondo.

Así, “la nueva cultura del agua” quedó en simple eslogan de campaña para los esperanzados y siempre ilusos votantes semicautivos con un clientelismo añejo. O porque los burócratas adocenados no supieron o no quisieron echar a andar un programa clave. Para taparle el ojo al macho, perforaron en la capital, ¡en pleno centro!, dos pozos que resultaron obviamente fallidos, pero con un costo que supera el millón y medio de pesos. Sin considerar que en caso que hubieran aportado líquido, necesariamente estaba contaminado por las filtraciones continuas en una zona densamente habitada.

Es decir, parches porosos a un cáncer tradicional. Ahora la crisis del agua aflora con todas sus consecuencias.Empresas como GEO, que construyen diversos conjuntos habitacionales, engañan a los adquirentes prometiéndoles agua potable que jamás llega. Las colonias proletarias claman por el líquido y encuentran una sola respuesta: nada.

El encargado de uno de los duplicatorios organismos que dizque administran el agua llegó al cinismo de decir que ¡ya estaba próximo el periodo de lluvias y que entonces superarían su escasez crónica!

Así, una que fue llamada prioridad y que habría despertado la adhesión de la población toda, se aleja, no se gasta en procurar elevar las aportaciones, mientras la población oaxaqueña piensa, y nadie la desmiente, que los presupuestos adelgazados se emplearán para algo distinto, como las campañas políticas. Oaxaca la bella, sedienta, pasa así por una temporada que los visitantes a la Guelaguetza no vieron porque la pobreza y la sed se pueden disimular.

Esto no es todo: en la costa, por la bellísima zona de Pinotepa Nacional, se palpa la destrucción de sus macizos forestales, la depredación impune de sus zonas arboladas, así sean secundarias, porque las originales desde hace mucho se agotaron por los taladores de bosques.

Pero ante esta crisis de los pobres costeños, la obra pública en la materia se politiza, pues se concentra en la zona o distrito político en que emergerá, dizque democráticamente, un candidato del partido en el gobierno estatal ajeno a la zona por su lejanía y sus intereses.

Esto ha originado que las denuncias en torno a quienes se han enriquecido con la obra pública y que ahora la politizan para agenciarse votos y simpatías en la región, desaten una ola de críticas en los medios de difusión, sobre todo radiofónicos. Pero lo preocupante es que ante la carencia de agua para usos domésticos, riego agrícola y otros, se aplica la misma receta.

Perforar pozos por doquier, en extraño dinamismo de empresas propiedad de los mismos que piden votos para encaramarse en las curules. Corrupción pues.

Así, es imposible que encuentre salida la crisis de agua. En las ciudades no creen que se resuelva su problema y subsisten con dotaciones ínfimas. Los pueblos, aún ilusionados, entregaron muchas veces su voto en el 2006 para que en la costa, los priístas rápidamente enriquecidos reinicien su saqueo que se traduce en mansiones, en una riqueza explicable y propalan su afán de representar y legislar a favor del pueblo, desde San Lázaro, Distrito Federal.

La demagogia desatada combinada a la corrupción. Por otra parte, la descoordinación permite que en Oaxaca no se discuta un tema: la calidad del agua. Ésta es pésima y los males gastrointestinales diezman la economía de familias pobres.

En fin, un esquema que vislumbra el peor de los futuros. Así, un problema clave, medular, que se podría resolver con la aplicación de presupuestos que no rebasarían 50 millones de pesos y que hallaría la simpatía popular, se arrumba en contra del interés popular y de la atención de necesidades sociales ineludibles.

Al oaxaqueño parece que le quedara clamar: ¡Agua le pido a mi Dios!, porque de sus burócratas y sus diputados, sólo lograra ver como engordan en sus riquezas mal habidas.

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