Usted está aquí: lunes 13 de noviembre de 2006 Política Determina la Corte "poner candados" para la elección del ministro presidente

Los aspirantes entregarán propuesta de trabajo para formalizar su candidatura

Determina la Corte "poner candados" para la elección del ministro presidente

Juan N. Silva Meza y Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, con mayores posibilidades

JESUS ARANDA

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó, por primera vez, poner "un candado" con miras al relevo del ministro presidente. Los aspirantes deberán entregar, los primeros días de diciembre, su propuesta formal de trabajo como requisito para formalizar su candidatura.

En el interior de la Corte la disposición ya generó preocupación, porque abre la puerta para que, ante un eventual empate entre los "candidatos naturales", éstos dejen la contienda y quede una tercera opción que "no necesariamente sea la mejor". De acuerdo con información obtenida en el máximo tribunal, esta posibilidad se ha incrementado con el comienzo formal de la sucesión, el 2 de enero próximo.

La razón es que al establecerse la presentación obligatoria de un programa, quien no lo hubiera hecho quedaría imposibilitado de aspirar a presidir la Corte, y sólo participarían en el proceso de elección los que hubieran sido registrados.

En el máximo tribunal es un secreto a voces que Juan N. Silva Meza y Guillermo I. Ortiz Mayagoitia son los que tienen mayores opciones; ambos con una sólida carrera judicial y reconocimiento en el Poder Judicial de la Federación, aunque con diferente forma de concebir la observancia y aplicación del derecho.

También se sabe que Sergio Valls Hernández, quien apenas cumplió dos años de ministro, elabora ya su plan de trabajo para presentar su candidatura, pese a que, en forma privada, hay ministros que descalifican abiertamente su desempeño.

Hace unas semanas el pleno aprobó un reglamento interno en el que quedó especificado, a propuesta expresa de un ministro, que quien aspire a presidir la Corte deberá presentar en los primeros cinco días de diciembre "las líneas generales conforme a las cuales desarrollaría su función".

Inicialmente la idea fue aceptada como parte de la transparencia que pregona la Corte. Esto porque anteriormente el cabildeo entre los ministros era privado y sólo se oficializaba el día de la elección, cuando ya estaban hechos los "amarres" en favor del candidato triunfador.

Por eso se determinó que, en sesión privada, los ministros presenten su plan de trabajo. Se sabe que además de Valls, José de Jesús Gudiño Pelayo piensa seriamente en la posibilidad de presentar su proyecto de trabajo, aunque él si forma parte del tribunal desde 1995.

Pero como no están definidas las características de dicho plan, hay quienes se han dado a la tarea de elaborar todo un proyecto para presentarlo al pleno a más tardar en tres semanas.

En cambio, hay ministros que sostienen que entregarán un escrito que contenga únicamente las líneas generales de acción, "porque entre nosotros nos conocemos muy bien y sabemos qué es lo que pretendemos hacer".

Además del problema real que significa que, de haber un empate entre Silva Meza y Ortiz Mayagoitia ­no se descarta una votación con diferencia de uno o dos votos­, ello derive en que triunfe la "tercera opción", que no contaría con el reconocimiento ni con el respaldo que tendrían los dos primeros, los ministros se dieron cuenta de que el requisito de presentar obligatoriamente un programa de trabajo tenía otras implicaciones, inclusive de carácter constitucional.

"¿Quién me puede negar mi derecho a presentarme en la sesión del 2 de enero y hacer pública mi candidatura, sin haber presentado un proyecto previo?", cuestionó un ministro, quien agregó que la Constitución únicamente señala, en su artículo 97: "Cada cuatro años (esta vez el 2 de enero de 2007), el pleno elegirá de entre sus miembros al presidente de la SCJN, el cual no podrá ser relecto para el periodo inmediato posterior".

Es decir, de los ministros que estén presentes, el único que legalmente no puede aspirar al cargo es Mariano Azuela Güitrón, actual ministro presidente; al resto no se le puede negar su derecho por no haber elaborado un proyecto de trabajo.

De acuerdo con algunos ministros consultados, el requisito de presentar el programa de trabajo podría resultar contraproducente.

Otro ingrediente adicional a este relevo es que el próximo 30 de noviembre deja el cargo el ministro decano Juan Díaz Romero y, una vez que asuma la presidencia de la República, Felipe Calderón enviará una terna a la Cámara de Senadores para que este órgano legislativo designe al sustituto, el cual podría ser el fiel de la balanza en la elección del nuevo presidente del máximo tribunal de justicia del país.

 
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