Usted está aquí: lunes 17 de julio de 2006 Mundo Cese de hostilidades Israel-Hezbollah, piden emisarios de la ONU en Líbano

Demandan protección de civiles y la liberación de soldados israelíes secuestrados

Cese de hostilidades Israel-Hezbollah, piden emisarios de la ONU en Líbano

Agresión a Siria provocará respuesta ilimitada, advierten Damasco y Teherán a Tel Aviv

REUTERS, DPA, AFP Y NOTIMEX

Ampliar la imagen Ruinas de lo que fue el cuartel de Hezbollah, en los suburbios de Beirut, Líbano Foto: Ap

Beirut, lunes 17 de julio. Una delegación de Naciones Unidas (ONU) solicitó aquí el domingo el cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah, la protección de civiles y la liberación de dos soldados israelíes capturados por la organización islamita, al final de una jornada en la que circularon versiones sobre intentos de mediación y negociación, vía Italia.

La posible suspensión de las acciones bélicas fue anunciada primero por el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, quien afirmó que la negociación de un acuerdo cuenta con los buenos oficios de "una tercera parte", a la que no mencionó específicamente.

Horas más tarde, el ministro de Información de Líbano, Gazi Aridi, reveló que Israel envió una propuesta a Líbano por conducto del primer ministro italiano, Romano Prodi, que condiciona el cese de hostilidades al repliegue de la milicia de Hezbollah, la Resistencia Islámica, y a la recuperación del control del sur del país por el gobierno libanés.

El sábado, un alto funcionario israelí anticipó que Tel Aviv pretende que los chiítas armados de Hezbollah se desplacen hacia la franja norte del río Litani, que traza una línea diagonal sobre territorio libanés, de este a oeste, hasta desembocar en el mar Mediterráneo, varios kilómetros al norte de la frontera con Israel.

En ese contexto, el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, afirmó el domingo que su gobierno está dispuesto a sostener una reunión personal con el primer ministro libanés, Fouad Siniora, pero advirtió que en el encuentro habría "pocas cosas que se puedan hacer" si el jefe de gobierno "es un prisionero de Hezbollah o un prisionero de la imposible situación" de esa nación vecina.

Siniora respondió poco después -por medio de la televisora estadunidense CNN- que la sugerencia de Peres "realmente no tiene objeto", y apuntó: "el primer modo de llegar a un alto el fuego es ayudar al gobierno libanés a retomar el control, para que el Estado se pueda ocupar del problema de los dos soldados israelíes (secuestrados el 12 de julio por Hezbollah)".

La comitiva de la ONU que llegó el domingo a Beirut está formada por Vijay Nambiar, consejero de asuntos políticos de la secretaría general del organismo, y Terje Roed-Larsen, encargado del seguimiento de la resolución 1559 de Naciones Unidas, que ordenó el desarme de Hezbollah y el retiro de tropas sirias de Líbano (ya concluido).

Las conversaciones entre los enviados de la ONU y Siniora tienen lugar dos días después de que el Consejo de Seguridad -por presiones de Estados Unidos- se abstuvo de pronunciarse sobre el alto el fuego solicitado por Líbano para poner fin a los ataques iniciados por Israel el miércoles pasado, tras del secuestro de sus soldados, y que según estimaciones del gobierno libanés han provocado pérdidas en la infraestructura por 500 millones de dólares.

El representante libanés ante el Consejo de Seguridad, Nouhad Mahmoud, aseveró que su gobierno está "muy decepcionado" por la falta de acción del órgano ejecutivo de la ONU, que, sin embargo, retomará el tema este lunes.

Embate contra base de cascos azules

El llamado de la comitiva, desde Beirut, ocurrió mientras una base militar de cascos azules en Líbano -en Bint Jbeil, en el sur del país- era blanco de ataques israelíes, con saldo de un soldado herido, de nacionalidad india.

Los esfuerzos de mediación de Italia también incluyeron una comunicación telefónica de Prodi con un alto representante del gobierno iraní, Ali Larijani, para solicitar a Teherán que se una a las labores encaminadas a restablecer la paz. Una fuente gubernamental italiana, que pidió el anonimato, indicó que Larijani respondió favorablemente a la petición.

La secretaria de Estado estadunidense, Condoleeza Rice, salió al paso de los cuestionamientos por la negativa estadunidense de apoyar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU el viernes, al afirmar que "naturalmente queremos el fin de la violencia, pero puedo decirles que si la violencia cesa sobre la base de que Hezbollah o Hamas conservan la capacidad de lanzar nuevamente cohetes contra Israel; si la violencia cesa basándose en que no se registre cambio alguno en el respaldo político a la resolución 1559 o para la labor del presidente (palestino) Mahmoud Abbas; si la violencia cesa sobre de que Siria e Irán puedan apretar el botón en cualquier momento, habremos logrado muy poca cosa".

El domingo, tanto Siria como Irán advirtieron que responderán a Israel si ataca territorio sirio.

"Cualquier ataque israelí contra Siria suscitará una respuesta firme directa, ilimitada y por todos los medios", afirmó el ministro sirio de Información, Mohsen Bilal, mientras el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hamid Reza Asefi, expresó: "esperamos que el régimen sionista no cometa el error de atacar a Siria, ya que en caso de extensión del conflicto, ese régimen deberá hacer frente a pérdidas inimaginables".

Las hostilidades sobre Líbano provocaron reacciones de protesta en Yakarta, Indonesia, donde 6 mil personas del partido Próspero de Justicia condenaron en las principales calles de la ciudad los bombardeos israelíes. En Jedda, Arabia Saudita, la Conferencia Islámica exigió el fin "inmediato de la agresión" de Israel.

En una emisión nocturna de la televisora Al Manar, el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, afirmó que el ataque con cohetes que la Resistencia Islámica perpetró este domingo sobre Haifa -con saldo de ocho israelíes muertos- es "sólo el principio", y aseguró: "vamos a sorprenderlos más allá" de esa ciudad, muy próxima a la frontera con el sur de Líbano.

En la madrugada de este lunes, una nueva ofensiva aérea israelí impactó sobre dos bases militares libanesas en el puerto de Trípoli -uno 60 kilómetros al norte de Beirut- y en Abdé. Los ataques causaron la muerte a 15 uniformados.

Por lo pronto, unos 350 europeos fueron evacuados de Líbano, y llegaron este domingo a Roma, mientras en Ciudad del Vaticano Benedicto XVI condenó el domingo "los actos terroristas y las represalias" en Medio Oriente.

 
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