Usted está aquí: sábado 10 de junio de 2006 Política Acusan a hombre parapléjico de dirigir la resistencia en Atenco

Atrocidad, denuncia el Comité contra la Tortura

Acusan a hombre parapléjico de dirigir la resistencia en Atenco

VICTOR BALLINAS

El ejemplo más crudo de la crueldad de la policía en San Salvador Atenco son las violaciones sexuales de mujeres, indica el Comité contra la Tortura y la Impunidad, pero también las detenciones de Arnulfo Pacheco Cervantes, de 55 años, quien estaba parapléjico y recibió una golpiza, y Jorge Armando Aguilar Ramírez, quien padece retraso mental.

Javier Enríquez y Felícitas Treue, presidente e investigadora del organismo, respectivamente, informaron -de acuerdo con la averiguación previa TOL/MD/-I/332/2006- que Arnulfo Pacheco fue acusado por una mujer policía de ser uno de los dirigentes campesinos "que estaban dando órdenes el día del operativo".

La verdad, apuntan, es distinta. "Al señor Pacheco la policía lo sacó de su casa; estaba acostado, y con golpes lo sacaron de su casa, lo arrastraron y lo aventaron a un camión. También detuvieron a su esposa, a quien también se llevaron detenida".

Ella está libre, pero las secuelas de los golpes le impiden hablar, señalan.

"Se sabe que Arnulfo Pacheco padece desde hace cinco años una enfermedad degenerativa -olivo pongo cerebelos-, que acelera el envejecimiento y deteriora sus facultades, por lo que era atendido en el hospital Juárez, en el Distrito Federal.

"La enfermedad que padece lo imposibilita para caminar Lo tienen que ayudar, no se detiene solo, porque la enfermedad ha atrofiado su organismo. Le cuesta trabajo hablar, y cuando lo hace es con palabras a veces ininteligibles.

"En esa condición es mentira que Pacheco haya dado órdenes como dirigente. Las autoridades tienen que reconocer que a él lo fueron a sacar de su casa, que lo golpearon y torturaron, y que, producto de ello, le fracturaron cinco costillas."

La mujer policía miente, sostienen los integrantes del comité. "Exigimos la liberación de Pacheco y que estas atrocidades sean investigadas y castigadas", señalan.

El otro caso emblemático de la brutalidad policiaca es Jorge Armando Aguilar Ramírez, de 23 años, aunque su edad mental es de 13. "Este caso lo tomamos nosotros y estamos corroborando su padecimiento, pero si se confirma su retraso mental, estaríamos ante otra atrocidad cometida contra la población en Atenco".

 
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