Usted está aquí: miércoles 22 de marzo de 2006 Sociedad y Justicia Argentina se siente en deuda con México

Argentina se siente en deuda con México

Entregará reconocimientos a quienes ayudaron a acoger a miles durante la dictadura

BLANCHE PETRICH

Ampliar la imagen Jorge Yoma, nuevo embajador de Argentina, durante la entrevista con La Jornada Foto: Luis Humberto González

Bajo la premisa de que Argentina le debe a México un gesto de agradecimiento por haber acogido a decenas de miles de desterrados durante los años de las dictaduras, y con el fin imprimir un "nuevo dinamismo" a la relación entre los dos países, el gobierno del presidente Néstor Kirchner hará un reconocimiento y homenaje a los mexicanos que en los años setenta abrieron sus brazos al exilio sudamericano.

Se trata, explica el nuevo embajador de ese país, Jorge Yoma, de poner en sintonía la relación bilateral con las políticas del presidente Kirchner de rescate de la memoria colectiva sobre los años de la guerra sucia y saldar los pendientes de esos años con la justicia.

El diplomático -él mismo preso político y desterrado durante los años de dictadura- presentará credenciales al presidente Vicente Fox este miércoles. Al día siguiente, como primer acto de su gestión, encabezará una ceremonia en la que se impondrá la Medalla Libertador San Martín a tres mexicanos que destacaron en la política de asilo de esa época: Celso Delgado, embajador de México en los años previos al golpe militar, quien recibió a los primeros asilados; Cuauhtémoc Cárdenas, promotor del primer comité de solidaridad con el pueblo argentino, y Luis Ortiz Monasterio, funcionario que gestionó miles de salvoconductos para los fugitivos.

Además, el gobierno argentino entregará reconocimiento a personajes e instituciones nacionales que juga- ron un papel importante para los exiliados, entre ellos Carmen Lira, directora de La Jornada; al ex director, ya fallecido, del diario Unomásuno, Manuel Becerra Acosta -su hija Amalia lo recibirá en su nombre-, y al directivo de El Universal Luis Javier Solana. También se hará un reconocimiento al ex embajador de México en Uruguay, Vicente Muñoz Arroyo, quien desde Montevideo canalizó a muchos perseguidos y les salvó la vida. Y se rendirá homenaje a 11 instituciones, entre ellas la UNAM, El Colegio de México y el CIDE.

En entrevista, Yoma comenta que "la dimensión de la tradición de asilo de México es uno de los datos más importantes de la historia. Los mexicanos deben sentirse orgullosos. No hay otro país que haya tenido esa política tan consecuente, tan coherente, muchas veces forzada por la opinión pública, muchas veces en contra de los resquemores de los propios gobiernos. Por eso, para los perseguidos políticos, México es emblemático".

La ceremonia de homenaje y la Semana de Reconocimiento al Pueblo Mexicano que organiza la embajada de Argentina "sale directamente del corazón" y no es -asegura Yoma- un hecho aislado en la diplomacia de su país.

"Tiene que ver con la reivindicación histórica que emprendió el presidente Kirchner desde el mismo momento de su asunción, junto con su política de derechos humanos y aplicación de la justicia a los responsables del genocidio, después de derogar las normas que otorgaban impunidad. Esto incluye reconstruir el camino del exilio."

En el trabajo de reconstrucción de la historia del exilio que registra un documental realizado por el gobierno argentino, el tema de las cifras está aún indefinido. Explica Yoma que desde el retorno a la democracia en su país hicieron contacto con la sede diplomática aquí cerca de 20 mil argentinos que llegaron en ese periodo y radican en México, pero sólo del Distrito Federal y algunos puntos de provincia. "Esto es muy precario todavía. Creemos que con el concurso de compañeros de México, de periodistas, académicos, escuelas mexicanas que acogieron exiliados cuando menos vamos a identificar el doble. Lo notable de la acogida de argentinos en México es que fue un proceso permanente. Hubo compañeros que recibieron asilo en otros países y que pasado algún tiempo vinieron a México, porque aquí encontraron solidaridad, contención. Fue en la cultura, la academia y en el periodismo donde mejor cabida encontraron. Lo mismo pasó con otras experiencias del exilio, como los uruguayos y los chilenos." Hay investigadores que estiman que la cifra de la diáspora argentina pudo llegar hasta 115 mil.

-La política de asilo de los setenta con el exilio sudamericano tuvo su lado oscuro. Hubo sectores del gobierno que mantuvieron relaciones muy estrechas y de colaboración con las dictaduras. Por ejemplo, el antecedente de la llegada de paramilitares de la triple A, durante el gobierno de José López Portillo, que pretendían asesinar en México a dirigentes argentinos. ¿Cómo queda registrado esto en el balance histórico del exilio?

-Muchas veces los lazos de las dictaduras reconocían solidaridades con los gobiernos de toda Latinoamérica. El solo reconocimiento de dictaduras ya indicaba un nivel de compromiso político con esos regímenes. No tengo duda de que cuando se haga la construcción de esta historia tiene que hacerse con sus pros y con sus claudicaciones. Pero en el caso mexicano éstas nunca vinieron del pueblo, ni de las instituciones ni de las organizaciones sociales. Cada país deberá hacer su propio recuento. No me cabe a mí juzgar. En la balanza yo creo que el pueblo de México tiene más motivo para sentirse orgulloso. Por eso yo le asigno una importancia mayor a la sociedad y a la opinión pública que al gobierno en esa conducta de respeto al asilo político.

Yoma explica que se reconocerá al embajador de México en Uruguay y no al representante en Argentina, porque en aquellos años no habilitó la sede diplomática para permitir la salida de quienes corrían peligro. La misión mexicana en Montevideo fue una de las principales vías de escape.

¿Otras? "La vía clandestina, por supuesto. Gente que se escapaba a Brasil o por otros lados y que a través de organizaciones, con otra cobertura, encontraban asilo en Europa y en México. Son tres los países emblemáticos para el exilio argentino. México, Venezuela y España. En ese orden. Luego hubo otros países, como Francia y Suecia."

-Dice usted de que hay voluntad del presidente Kirchner de imprimir un nuevo dinamismo a la relación bilateral. Pero en los meses recientes se ha generado mayor tensión, a raíz del intercambio tan fuerte que tuvieron el presidente Vicente Fox y el mandatario argentino en la cumbre de Mar del Plata. Digamos que la comunicación entre ambos no es óptima ¿No es cierto?

-Es tan rica la historia de la amistad y la hermandad, y no lo digo de compromiso sino por todos estos datos que estamos dando, que para nosotros el episodio de Mar del Plata ya está totalmente superado. Y en ese sentido en estos tres meses hay un franco crecimiento de las relaciones comerciales. Lo que sigue siendo es la discusión de la incorporación de México al Mercosur.

-¿Cree que se consiga en esta administración del Presidente panista?

-Somos respetuosos del proceso electoral mexicano pero sí estamos entrando en contacto con las tres fuerzas políticas que están disputando el poder este año para avanzar en la posibilidad de un acuerdo.

-La integración al Mercosur no es prioridad de este gobierno, que privilegia el lanzamiento del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) por encima de cualquier otro proyecto regional.

-Argentina mantiene una postura muy clara y directa: la eliminación de subsidios. No puede haber integración con altos subsidios. No se puede siquiera hablar del ALCA cuando Estados Unidos subsidia su producción agrícola. Lo que sí te puedo decir es que en nuestro país vemos con mucha simpatía el proceso de nuevos liderazgos que se están dando en el continente.

 
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