Usted está aquí: miércoles 8 de marzo de 2006 Cultura POESIA PARA LLEVAR

POESIA PARA LLEVAR

Ricardo Yáñez

Sin voz

POESIA QUE NO te hace vivir poesía, ¿qué poesía será?

Y SIN EMBARGO he visto y vuelto a ver a lectores que leen para calificar poemas, no para sentir poesía.

YA HACE MUCHOS años, 20 o más, dije en Guadalajara que el primer criterio para saber si un poema era bueno o no es el gusto, la (no usé, cierto, la palabra) degustación. El segundo la crítica. Pero el segundo.

NADIE ME hizo caso.

ESTOY, POR CIERTO, acostumbrado a que si no nadie por lo menos poca gente me haga caso (a los políticos hasta los que no les hacemos caso les hacemos mucho caso, ¿no es verdad?). A los poetas (y perdón por invadir el gremio) poco caso se nos hace.

PERO QUIEN CASO nos hace, nos hace más que algún caso.

BUENO, MUCHO bordar en el vacío.

¿POR QUE ESE poco, o cómo, se vuelve mucho, e incide -porque incide, de eso no me queda la menor duda- en la realidad?

PORQUE LO QUE se siente tiende a ser incuestionable, y lo que en verdad se siente (sea esto lo que sea) en verdad lo es.

Y AQUI REGRESAMOS: leer poesía para no dejarse invadir por la mala o regular o no poesía de los poemas no me parece la mejor de las actitudes. Es como proponerse no lector de novelas y pasarse la vida leyéndolas. Como. No dije que lo mismo. Pero vayamos a otra cosa.

ESCRIBIR POESIA PARA convencer de que se es poeta, y para convencer sobre todo a los timoratos del sentir, a los que se ponen guantes, tapabocas, bata, antes de tratar con la poesía, y luego califican, tampoco me parece actitud acertada. Y de que los hay los hay -como hay concursos, premios, becas, filtros para la publicación, etcétera.

CONCIENCIA DE LA forma -juguemos, sin mentir, con las palabras- no es conciencia de las formas. En arte la corrección política no existe. En el mundillo artístico, o si se quiere en la política cultural o en la sociedad de la cultura, por supuesto. Pero cambiar lentejas por progenitura ya se sabe que no es recomendable.

Y VAYA SI hay lentejas en el medio captando e intentando cooptar progenituras.

¿Y POR QUE escribo esto?

NO LAVO MUCHO los trastes, pero cuando los lavo me sorprendo cantando siempre. Y muy difícilmente me pregunto, ¿por qué es que canto esto?, o peor: ¿por qué es que canto?

NO DUDO QUE debiera preguntarlo, alguna vez, no siempre.

ESTA SERA UNA de esas algunas veces en que comprendo que es necesario contestar.

ESCRIBO ESTO PORQUE he leído una antología de poesía peruana, Poesía viva de Perú se llama, que no me deja hablar. La hicieron Raúl Bañuelos y Dante Medina, la publicó la Universidad de Guadalajara, incluye poco menos de 150 poetas, pesa bastante, y cada vez que la abro me lleva no sé a dónde, ¿a la poesía? A un interregno situado entre la tierra y el cielo, que siendo cielo es tierra, y siendo tierra es cielo. Y se hace de palabras. Y nos vuelve el sentido de la palabra misma. Ya hablaremos, si me deja, más de esto. Mientras, como diría mi madre, un probete, de Lolo Palza Valdivia:

''YO ERA EL inolvidable/ pero claro está/ que ahora nadie lo recuerda...''

 
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