Usted está aquí: viernes 23 de diciembre de 2005 Opinión La "protesta"

Luis Javier Garrido

La "protesta"

La decisión de Washington de endurecer sus políticas antimigratorias está revirtiéndose en primer lugar contra el gobierno neoliberal de Vicente Fox, que auspiciaba la migración de mexicanos a Estados Unidos como una vía para aliviar las tensiones sociales y mantener el modelo neoliberal de explotación.

1. La aprobación que hizo la Cámara de Representantes de Estados Unidos de una nueva legislación contra la inmigración ilegal, que incluye algunas de las medidas más radicales propuestas durante décadas por la nueva derecha estadunidense, y en particular a) la construcción de un doble muro a lo largo de toda la frontera con México y b) la criminalización de los inmigrantes ilegales y de sus empleadores, ha suscitado las protestas de los sectores beneficiados con el neoliberalismo.

2. La oposición más vigorosa a la llamada Ley de Protección Fronteriza, Anti-terrorismo y Control de Inmigración Ilegal, o "enmienda Sensenbrenner" como también se le conoce, ha venido no de quienes ven en esas medidas auspiciadas por la administración de Bush un gravísimo atentado contra los derechos humanos y una violación flagrante a tratados y convenios internacionales, sino de sectores favorables al "libre comercio" que entienden que la mano de obra barata de los inmigrantes latinoamericanos es fundamental para la expansión de las multinacionales, la consolidación del modelo neoliberal y, en última instancia, el mantenimiento del american way of life, y no entienden los móviles de la nueva derecha, que a fin de cuentas tiene los mismos objetivos aunados a otros que no se quieren hacer explícitos.

3. El endurecimiento de las políticas de Washington contra los inmigrantes ilegales de México y de otros países latinoamericanos se da en un momento en que el gobierno de Bush se ha lanzado en una nueva escalada ultraderechista que busca anteponer los privilegios de las grandes empresas y de los sectores privilegiados de estadunidenses a los derechos de los pueblos de la Tierra, confiado en que no existe una oposición significativa a estas políticas.

4. La iniciativa se aprobó en la Cámara baja en un contexto de creciente derechización de Estados Unidos, en el que, a pesar del creciente descrédito de Bush ante la opinión de los estadunidenses por su gobierno no tiene tampoco un freno institucional que le impida proseguir con esas políticas. Y así, en unos cuantos días, ha reiterado que las tropas estadunidenses proseguirán en Irak hasta "la victoria final", ha reconocido sin tapujos que ha espiado ilegalmente a ciudadanos estadunidenses (17 de diciembre), ha exigido una prórroga a la legislación de excepción que se conoce como Ley Patriótica, se ha mofado de la inquietud de los gobiernos europeos porque Washington mantenga prisiones secretas en Afganistán e Irak, donde se tortura a los detenidos, y continúe con los vuelos trayendo prisioneros clandestinos, y anuncia impunemente que en 2006, año en el que por la vía de las urnas varios gobiernos latinoamericanos pueden virar hacia la izquierda, él va a terminar con el régimen de Fidel Castro.

5. No sorprende que en este escenario, la "clase política" mexicana haya reaccionado ante las nuevas medidas con profunda hipocresía, exhibiendo un falso nacionalismo que no puede ocultar el verdadero motivo de su protesta. Los miembros de las burocracias partidistas han auspiciado el éxodo de mexicanos a Estados Unidos para mantener un sistema de dominación en el que ellos son parte privilegiada, pues les ha permitido mantener una organización económica injusta y un régimen político que está muy lejos de ser democrático. El muro a lo largo de toda la línea estaba anunciado desde la aprobación que hizo el Congreso, en mayo, de una barda fronteriza en la zona de San Diego, y nada hicieron desde entonces por buscar una alternativa al modelo neoliberal.

6. Las nuevas medidas están siendo impulsadas no porque no exista una colaboración absoluta de los gobiernos de México y de América Central con Washington, sino precisamente por eso. La respuesta complaciente e indigna de Fox ante la decisión, al decir en Nuevo León que esperaba que concluyese el proceso de reformas "felizmente" (16 de diciembre) y al día siguiente reiterar en su emisión radial Fox contigo (17 de diciembre) que en la "recta final" de su sexenio ve una relación "más ordenada" con Washington, suscitaron tal andanada de críticas que a regañadientes tuvo que reconocer que el muro constituía "una vergüenza y una pésima señal" (18 de diciembre).

7. Las relaciones de México con Estados Unidos han llegado así a uno de sus peores momentos luego de cinco años de servilismo foxista, y no obstante se prosigue en la misma vía con lo que Fox dejará a su sucesor un país devastado y un Estado disminuido. La reacción del canciller Derbez es la del avestruz, pues pretende que la medida es "tonta", producto de una minoría xenófoba (19 de diciembre) y que a la larga se impondrá "la razón" (20 de diciembre), que se supone es la "razón neoliberal", la cual es la expresión de la sinrazón. La medida, no puede desconocerse, es contraria a los derechos humanos fundamentales, transgrede el orden internacional y constituye una aberración, pues supone una erogación de muchos millones de dólares y el mantenimiento de miles de agentes fronterizos, pero fue aprobada por 239 contra 182, con el voto de todos los republicanos y más de 30 demócratas.

8. La pretensión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión (21 de diciembre) de buscar el respaldo de congresos latinoamericanos y crear un Frente Latinoamericano contra la nueva ley para cabildear en Estados Unidos es, por lo mismo, hipócrita, pues busca mantener el mismo modelo de dominación.

9. La única respuesta posible, hay que reiterarlo, no es repetir las frasecitas de protesta de siempre, que sólo sirven para defender el actual esquema dominante, sino abandonar el modelo neoliberal y edificar un verdadero proyecto latinoamericano, buscando para ello nuevas alianzas, como proponen, entre otros Evo Morales, candidato triunfante en las elecciones de Bolivia del domingo 18.

10. La construcción del muro fronterizo sitúa al próximo gobierno mexicano frente a una realidad, y no tendrá más alternativa que mendigar empleo en Estados Unidos para los mexicanos desempleados y empobrecidos por el neoliberalismo, o reformular las políticas generales del Estado para que en México haya cabida para todos los mexicanos, y no sólo para los dueños del capital y los subordinados a los intereses del extranjero.

 
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