Usted está aquí: sábado 15 de octubre de 2005 Espectáculos Tango flamenco, viaje de fusión que respeta ambas tradiciones

El experimento coreográfico se presentará en el teatro Pedregal, en el Distrito Federal

Tango flamenco, viaje de fusión que respeta ambas tradiciones

"Soy un bailarín que está influenciado por dos grandes pasiones y que trata de innovar; esta es música de tango bailada como flamenco", dice el coreógrafo español Antonio Najarro

FABRIZIO LEON ENVIADO

Ampliar la imagen Considerado por la cr�ca y el c�ulo de la danza como uno de los mejores bailarines y core�fos, Antonio Najarro, creador del espect�lo, durante la entrevista en su camerino FOTO Fabrizio Le� Foto: Fabrizio Le�

Los Angeles, Cal., 15 de octubre. Dos de las tradiciones artísticas más pasionales en la música y la danza: el tango y el flamenco. Ambas expresiones han sido tratadas en un exitoso experimento coreográfico dirigido por el español Antonio Najarro, quien junto con su Compañía Talent Danza, integrada por 24 intérpretes, se presentará en la ciudad de México del 26 de octubre al 30 de octubre, en el teatro Pedregal, bajo el título Tango flamenco.

"Es una fusión coreográfica, mas no musical. He pensado en innovar con la idea de escuchar tango y ver bailar flamenco, respetando el origen de cada tradición, pero a la vez unido por un lenguaje que toque otras áreas. Hay baile clásico y moderno a la vez", explica Antonio Najarro en el camerino, luego de la función en el teatro de la Universidad de California.

Dividido en dos tiempos, pero sin intermedio, Tango flamenco es una obra de 90 minutos que comienza con el espíritu del alma flamenca, a cargo del grupo Jarcamora, el cual acompaña a los bailarines en un viaje breve por las fuentes del cante jondo y el fuerte zapateo característico del ritmo flamenco, pero con una notable influencia de la escuela clásica de danza.

"Soy un bailarín que está influenciado por dos grandes pasiones y que trata de innovar; esa siempre ha sido mi meta. Que (mi trabajo) lo entienda todo tipo de público, pero centrado en la calidad y la disciplina, y que la compañía sienta que hay espacio para todos", afirma el coreógrafo a La Jornada, quien espera con mucha ilusión la respuesta de los mexicanos, pues se siente muy identificado con este país.

Luego de recorrer durante tres años las principales capitales de Europa, Estados Unidos y Canadá, Tango flamenco ha cosechado buena crítica en la prensa, así como el reconocimiento artístico de su gremio, quien califica a Najarro como uno de los mejores coreógrafos y bailarines de flamenco, lo cual demuestra en el solo (De bronce) que interpreta al inicio del espectáculo, que en su primera parte se sostiene con la tradición española, sin mostrar, todavía, su alma porteña.

Alma porteña con castañuelas

Pocas son las coreografías que destinan un importante espacio protagónico, sin bailarines, al lucimiento del grupo musical; Tango flamenco es un buen ejemplo. En la segunda parte del trabajo, también ideado por Pascal Gaona, es el ensamble Nuevo Tango, el cual seduce durante 45 minutos al espectador, interpretando con mucha madurez la música del argentino Astor Piazzola y Fernando Egozcue. Los bailarines, en perfecta coordinación, realizan en un alarde de imaginación y gracia, los movimientos y el ritmo que dan fundamento al proyecto. No sólo fusionan las pasiones de la tradición española y argentina, sino quiebran moldes sobre el escenario, y por momentos sustituyen con las castañuelas y el zapateo, la falta del bandoneón, que nunca se extraña, y logran los esbeltos cuerpos de las bailarinas danzar el tango que marca el sonido de un loco oboe. Pero es el inicio de lo mejor.

Dos largas piezas musicales cautivan al público sumido en los sillones. Primero el famoso Verano porteño y luego Ruegos y preguntas, de Piazzola, donde el solo del violín lleva a su mejor momento. Con una noble sonorización e iluminación, poco a poco van jugando los bailarines al fuego de los cuerpos bajo los colores cálidos del rojo en un fondo negro donde destacan la siluetas de los ocho músicos. Las mujeres disimulan y corren, pero no por mucho tiempo. Los hombres las persiguen y retan, hasta que se juntan y en sonora navegación cultural la obra de Najarro logra unir el alma del tango con la fuerza del baile flamenco. Es en la pieza Viejos aires, al término de la obra, cuando el clímax llega y un sentimiento de alegría invade a los intérpretes, quienes con mucho erotismo culminan un viaje de disciplina.

Al final, Antonio Najarro agradece y el público ubica que su propuesta de fusión respetó a la tradición y dio espacio a todos. "Música de tango, bailada como flamenco".

Presentado por Integrus, Tango flamenco se presentará su espectáculo los días 28, 29 y 30 de octubre al teatro Pedregal, ubicado en Iglesia 270 esquina con eje 10 sur, colonia Tizapán. Boletos en Ticketmaster al teléfono 5325-9000.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.