Usted está aquí: sábado 10 de septiembre de 2005 Estados Desalojan a 250 familias de una colonia en Silao

El IVEG recuperó el predio; "queríamos comprarlo", afirman simpatizantes del MIR

Desalojan a 250 familias de una colonia en Silao

MARTIN DIEGO RODRIGUEZ CORRESPONSAL

Silao, Gto., 9 de septiembre. Al menos 300 elementos de seguridad pública del estado y un centenar de efectivos de la policía municipal desalojaron este viernes a 250 familias -simpatizantes del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR)- que ocupaban de manera irregular la colonia Emiliano Zapata, luego de que un juez penal restituyó los predios al Instituto de Vivienda del Estado de Guanajuato (IVEG).

La reposición de los terrenos tiene su origen en un juicio iniciado por la dependencia estatal, cuya función es dotar de vivienda a familias de escasos recursos. Paradójicamente los ocupantes del predio, en su mayoría obreros, campesinos y mujeres que se emplean como trabajadoras domésticas, iniciaron una negociación con el gobierno del estado para comprar los terrenos que ocupaban desde el 2000.

Sin embargo, los colonos argumentaron que el gobierno estatal, mediante el IVEG, les negó el derecho de comprar los predios, donde habían construido algunas viviendas de cartón, madera y ladrillo.

"Nosotros no queremos nada regalado, por eso queríamos comprar estos terrenos, pero nos negaron el derecho. No hay justicia en Guanajuato, no es tierra de oportunidades para nadie", se quejaron mientras sacaban sus pertenencias.

El juez penal en Silao, Carlos Rodríguez Granados, manifestó que desde hace una semana se avisó del desalojo a "las personas que están como inculpadas en el expediente", como es el caso de los hermanos Adolfo y Roberto Andrade, líderes del MIR, quienes se encuentran en el Centro de Readaptación Social de Puentecillas, ubicado en esta localidad.

Rodríguez Granados informó que hace cinco meses el IVEG inició el juicio de restitución del predio que ocupará como zona de reserva territorial para construir un fraccionamiento habitacional para personas de escasos recursos; sin embargo, los desalojados manifestaron que "si van a hacer casas, ¿por qué nos tiran las de nosotros si nomás queremos pagar el predio?"

La colonia Emiliano Zapata se edificó "con el esfuerzo de todos; es un proyecto de autogestión que empezamos entre las más de 250 familias que aquí vivimos; nos ocupamos de dotar los servicios, cooperamos entre todos para construir las casas, entre todos nos apoyamos, no somos delincuentes, el único delito que hemos cometido es ser pobres y no tener dónde vivir", argumentó Manuel Gómez, quien dijo ser dirigente de los colonos.

Aunque no hubo violencia durante el desalojo, dos familias prendieron fuego a sus casas de cartón, pues advirtieron que "antes de que las tiren preferimos quemar lo que levantaron nuestras manos".

Dentro de la colonia se encontraba una sala de usos múltiples donde se impartían clases de fontanería, carpintería y donde se instruía a niños y jóvenes con literatura política de la revolución cubana y los movimientos armados latinoamericanos. "El gobierno tiene miedo de lo que aquí hacemos, somos proletarios con nuestras preferencias políticas, mas no delincuentes, no nos van a desaparecer", insistió Manuel Gómez.

Luego del desalojo las familias se manifestaron frente a la presidencia municipal de Silao, gobernada por el panista Guillermo Aguirre, quien no recibió a los inconformes. "No es asunto de nosotros, es del estado", mandó decir con un empleado.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.