Usted está aquí: martes 14 de junio de 2005 Mundo Inicia proceso contra Killen por tres asesinatos en Mississippi en 1964

El ex miembro del Ku Klux Klan, de 80 años, insiste en que es inocente

Inicia proceso contra Killen por tres asesinatos en Mississippi en 1964

Es el único sobreviviente de los presuntos homicidas; hoy concluye selección del jurado

AFP

Filadelfia, 13 de junio. Cuarenta años después de los hechos que inspiraron la película Mississippi burning (Mississippi en llamas), el ex miembro del Ku Klux Klan (KKK) Edgar Ray Killen responde a partir de este lunes ante la justicia de Filadelfia por los asesinatos de tres jóvenes defensores de los derechos civiles en 1964.

El proceso -ocasión para que el sur de Estados Unidos revise su pasado racista y violento- comenzó con la selección del jurado.

Unas 400 personas serán escuchadas el lunes y el martes por la parte acusadora y la defensa que, al final, deben seleccionar a los 12 miembros del jurado.

Los jurados potenciales arribaron a la corte, en el corazón de Filadelfia, sin gran protección policial.

Killen, de 80 años, quien hasta ahora vivió tranquilamente a unos kilómetros del lugar del crimen, estuvo en la audiencia. Llegó al tribunal en silla de ruedas, miró hacia adelante y no habló.

El acusado, ex operador de un aserradero y pastor bautista, fue inculpado en enero de haber planeado los asesinatos de tres activistas por los derechos civiles, un negro y dos judíos neoyorquinos.

"Es un día triste para Mississippi al reabrir un crimen de hace más de 40 años", comentó el abogado de Killen, James McIntyre. "Mississippi desea ir hacia adelante, no hacia atrás", agregó.

Durante el "verano de la libertad" de 1964, miles de militantes del norte del país, sobre todo blancos, viajaron al sur segregacionista para inscribir a los negros para votar. Entre ellos, los judíos Michael Schwerner, de 24 años, y Andy Goodman, de 20, se habían reunido con un activista negro, James Chaney, de 21 años, en el centro de Mississippi.

El 21 de junio los tres regresaban en auto de un pueblo vecino, donde una iglesia negra había sido incendiada la víspera, cuando fueron detenidos por la policía del pequeño pueblo de Filadelfia, con el falso pretexto de exceso de velocidad.

Tras varias horas en la comisaría, fueron liberados en la madrugada. Después de una persecución, fueron emboscados por dos vehículos en los que iban miembros del KKK y policías.

Golpeados, acribillados, los tres cuerpos fueron retirados 44 días más tarde de un embalse, luego de una intensa búsqueda de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), bajo la mirada estupefacta y aterrorizada del país entero.

El empeño de los investigadores federales, sometidos al silencio hostil de la población local y a un calor sofocante, fue llevado a la pantalla en el thriller de 1988 Mississippi burning, con Gene Hackman y Willem Dafoe.

Killen, por quien el proceso debió retrasarse en marzo después que sufrió un accidente al cortar madera, se declaró inocente.

El ex pastor bautista es el primero y único acusado de asesinato por este caso que, más que cualquier otro suceso de racismo de los años 60, ha conmocionado a Estados Unidos.

Mientras él es acusado de haber orquestado los homicidios, los hombres que supuestamente mataron a los tres militantes, según varios testigos, no están hoy con vida.

Unos 20 miembros del Klan, entre ellos Killen, fueron interpelados en 1964. Siete fueron condenados por violación de los derechos civiles de los tres asesinados. Un jurado compuesto únicamente por blancos les impuso en 1967 penas de 3 a 10 años de prisión.

Killen, en cambio, fue liberado; una mujer en el jurado se negó a "condenar a un pastor". Más de 30 años después, en 1998, uno de los condenados lo volvió a incluir en la causa, lo que permitió reabrir el expediente.

Los primeros alegatos podrían comenzar rápidamente. El proceso, transmitido por una cadena de cable de Estados Unidos, puede durar varias semanas.

El Senado estadunidense, por su parte, se "excusó" oficialmente este lunes de no haber prohibido explícitamente los linchamientos, los crímenes racistas que entre 1881 y 1964 provocaron 4 mil 750 muertes, tres cuartas partes de los cuales fueron de negros.

"El Senado traicionó a los estadunidenses. Si queremos avanzar verdaderamente, es necesario reconocer este fracaso y aprender de él", subrayó el lunes la senadora de Louisiane, Mary Landrieu, demócrata que estima que el número de muertos podría aproximarse a 10 mil si se toman en cuenta las víctimas anónimas de antes de 1881.

 
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