Usted está aquí: jueves 2 de junio de 2005 Mundo Holanda rechaza la Constitución europea con más de 60% de votos

Los holandeses estiman que la integración va muy rápido y temen injerencias: sondeo

Holanda rechaza la Constitución europea con más de 60% de votos

El primer ministro se declara "decepcionado", pero asegura que se respetará la decisión

Crecen preferencias por el no en Luxemburgo; la UE seguirá con el proceso de ratificación

AFP, DPA Y REUTERS

Ampliar la imagen Militantes del Partido Socialista festejan en Amsterdam el rechazo al tratado continental FOTOS Reuters

Amsterdam, 1º de junio. Tres días después de Francia, Holanda se convirtió este miércoles en el segundo país fundador de la Unión Europea (UE) que rechaza la Constitución continental, en un referéndum en el que el no se impuso con más de 61 por ciento de los votos, lo que agudiza la crisis en el bloque de 25 países y podría condenar al tratado a la ruina.

La tasa de participación en el referéndum, el primero a escala nacional en los casi 200 años de historia moderna del reino, fue de 62.8 por ciento, según resultados preliminares oficiales.

Esto es más del doble del umbral de 30 por ciento que los principales partidos fijaron para tomar en cuenta el resultado de la consulta no vinculante legalmente, y muy por encima del 39 por ciento registrado en las elecciones al Parlamento europeo del año pasado.

Según datos definitivos, aunque no oficiales, 61.6 por ciento se pronunció por el nee (no), contra 38.4 por el sí.

El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, dijo que se sentía "decepcionado" por la amplia victoria del no, pero prometió respetar el resultado, mientras el presidente del opositor partido socialdemócrata (PvdA) Ruud Koole, también partidario del , sostuvo que pese a todo la consulta fue "una fiesta para la democracia".

"Nos complace que los holandeses no se hayan inclinado ante el espantapájaros agitado por el gobierno", afirmó de su lado Mat Herben, diputado del antiinmigrante Lista Pim Fortuyn (LPF, populistas de oposición), uno de los más fervientes militantes por el no.

En Holanda, "más de 40 por ciento de la gente estima que Europa va demasiado rápido con el euro, la ampliación hacia los países del Este y luego a Turquía. El no es una señal que dice a los políticos: 'deténganse y escúchennos'", consideró Maurice de Hond, director de uno de los principales institutos de encuestas de Holanda.

Según los sondeos, los holandeses temen una injerencia de Bruselas en cuestiones como su política liberal en materia de drogas blandas o eutanasia, o en su política de seguridad social.

En una Europa de 25 países y que se ampliaría a Turquía, Ucrania y países balcánicos, muchos holandeses temen además que su posición se diluya en beneficio de los "grandes".

"He votado no porque no tengo confianza en el gobierno", declaró un jubilado de 65 años que prefirió no identificarse. También dijo estar descontento por la ampliación de la UE a 25 países.

Patricia Nederveld, gerente de un coffee shop -tienda donde se vende legalmente mariguana y hachís- votó no porque "todo ha subido con el euro".

Luxemburgo, el próximo país en someter la Constitución europea a referéndum el 10 de julio, en tanto asiste a un ascenso de los partidarios del no, ante lo cual el primer ministro Jean Claude Juncker manifestó su "preocupación".

Según el último sondeo, de principios de mayo, el cayó al 59 por ciento contra 41 por ciento del no. El sondeo anterior, de octubre de 2004, daba al 75 por ciento contra apenas 24 por ciento del no.

En Bruselas, la UE solicitó la continuación del proceso de ratificación de la Constitución europea, y "pido a todos los dirigentes evitar decisiones unilaterales antes del Consejo europeo" del 16 y 17 de junio próximo en Bruselas, dijo el presidente de la Comisión Europea, el neoliberal José Manuel Durao Barroso.

En la misma conferencia de prensa, Juncker -presidente en ejercicio de la UE- insistió también en que el proceso de ratificación debe continuar, pues "quisiéramos que los otros países tengan la posibilidad de librar con la misma intensidad el mismo debate".

Luego de Luxemburgo, Dinamarca en septiembre y Portugal y Polonia en octubre serían los próximos países en pronunciarse sobre la Constitución, ratificada hasta el momento por nueve de los 25 Estados miembros de la UE, entre ellos España.

También el canciller federal alemán, Gerhard Schroeder, declaró que el proceso de ratificación debe continuar, al igual que el gobierno sueco.

En teoría, los rechazos de Holanda y Francia no deben detener el proceso de ratificación. En caso de que hasta octubre de 2006 la Constitución haya sido aprobada por cuatro quintas partes, es decir 20, pero "uno o varios estados miembros hubieran experimentado dificultades para proceder a dicha ratificación", el texto prevé en un protocolo que se celebre una cumbre para analizar el procedimiento a seguir, dice la agencia de prensa alemana Dpa.

Sin embargo, existen cada vez más dudas. La prensa británica ha sugerido que el primer ministro Tony Blair podría cancelar el llamado a referéndum en el Reino Unido, donde son mayoría los partidarios del no.

El no de los holandeses presenta "serias interrogantes sobre la dirección que debe tomar la Unión Europea", declaró hoy el ministro británico de Relaciones Exteriores, Jack Straw.

Por su lado, el presidente francés, Jacques Chirac, cuyos compatriotas rechazaron con más del 55 por ciento de los votos la Constitución, afirmó que el resultado holandés refleja "grandes expectativas, interrogantes y preocupaciones acerca del desarrollo del proyecto europeo".

El gobierno español dijo estar preparado para desempeñar "un papel activo en la búsqueda de soluciones a la situación creada" por el doble rechazo franco holandés.

Proponen consulta general

El vicecanciller austriaco Hubert Gorbach insistió a su vez en que se realice un "referéndum general europeo".

Por lo pronto, el Europarlamento convocó a una sesión extraordinaria mañana jueves, en la que participarán representantes de las legislaturas de los 25 Estados miembros.

Mientras, el euro cayó a su nivel más bajo frente al dólar en ocho meses, ubicándose en 1.22 por dólar.

En Francia, por otro lado, el primer ministro Dominique de Villepin, designado ayer por Chirac en sustitución de Jean Pierre Raffarin, primera víctima política del rotundo no al tratado, anunció que la batalla contra el desempleo será la prioridad del nuevo gobierno.

"No podemos aceptar un país con más de 10 por ciento de desempleados", aseguró Villepin, quien dijo que la presencia en el gobierno de su rival, el neoliberal y proestadunidense Nicolás Sarkozy como ministro de Estado (una especie de número dos), es "buena (...) me alegro de contar con su talento".

Sin embargo, expertos creen que "se avecinan problemas" en la cohabitación de Villepin, un intelectual con porte aristócrata, fiel a Chirac, contra el noeliberal y pragmático Sarkozy.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.