Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 9 de agosto de 2002
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Capital

Disfrutan del circo en el Zócalo quienes normalmente no pueden pagar la entrada

Defienden ciudadanos su derecho a divertirse

"šQue digan misa!", expresa una señora respecto a la polémica desatada

BERTHA TERESA RAMIREZ

circo_zocalo_08En medio de la pronunciada ovación que le brindaron de pie más de mil 500 personas, en su mayoría niños, el circo instalado en el Zócalo llegó anoche a sus 17 representaciones. Para muchos menores sin posibilidades de acudir al Papalote Museo del Niño, a Divertido o a Six Flags debido al alto costo de las entradas, este espectáculo les trajo diversión y fantasía.

Al margen de la polémica que originó la instalación de la carpa en la Plaza de la Constitución, el espectáculo circense cocirco_zocalo_04ndujo a grandes y chicos por un camino de luces, música, trapecios, plumas, lentejuelas y cuerda floja. No faltó el momento exótico de los tigres de Bengala y las jirafas, "traídas directamente desde Africa"; el sorprendente hombre araña, desde la ciudad de los rascacielos, y un elástico contorsionista "que se dobla y se desdobla", procedente del Caribe.

Mientras hacían fila a las afueras de la enorme carpa, que se yergue a un costado de la Catedral y lejos, muy lejos de los foros políticos, padres de familia de los más variados oficios inauguraron el movimiento a favor del derecho al entretenimiento y se manifestaron en apoyo a la gratuidad del espectáculo. "No sólo de pan vive el hombre", afirmó el señor Fidel Barrera, vendedor de chicharrones con chile, quien agregó que en estos días "divertirse es un lujo que muy pocos se dan". Doña Elvira Aguirre Montes se quejó de la espera que tuvo que hacer para entrar; empero, como madre de cuatro hijos aseguró que "no es tan sencillo" llevar a los niños al cine, al teatro o a un centro de diversión como Six Flags, porque "resulta carísimo".

"šQue digan misa!", dijo María de Lourdes Santamaría, administradora de empresas, al ser interrogada sobre las críticas que se desataron en contra del espectáculo, que se ofrecerá de manera gratuita hasta el próximo 14 de agosto en la Plaza de la Constitución. "Yo pienso que está muy bien, porque hay mucha gente que viene de muy lejos, que no puede pagar por un buen espectáculo; el museo del Papalote o Divertido son demasiado caros para la gente de bajos recursos", concluyó.

El señor José Luis Hernández se acercó para señalar que "no es justo que sólo la delegación Cuauhtémoc esté regalando los boletos, si hay 16 delegaciones políticas; es bueno que López Obrador esté haciendo esto, pero no es gratis, porque se está pagando con los impuestos de todos los ciudadanos".

A las 7:30 de la noche, mientras batallaba para controlar la fila afuera del circo, un empleado de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal advirtió que sólo habría cupo para mil 700 personas, "y ya hay como 2 mil formadas".

Espectáculo sano

El dueño del circo, Guillermo Vázquez, aseguró que con este espectáculo su compañía no ganará nada en términos económicos. Sobre el acuerdo con el Gobierno del DF, dijo que básicamente su compañía sólo cobra viáticos y sacrificará su ganancia, "por el gusto de realzar el circo, que sigue siendo un espectáculo sano, pues a diferencia de la televisión, se respeta al público y no hay doble sentido, palabras altisonantes ni nada que agreda al público". Es una enorme satisfacción trabajar sin cobrar y que concurran familias completas, que no podrían pagar la entrada, "puesto que habitualmente cobramos 70 pesos por persona ", agregó.

Al cuarto para los ocho de la noche, cientos de personas en la fila se agitan, niños y adultos están ansiosos por entrar.

A las 8 de la noche en punto, el maestro de ceremonias pide al público tomar asiento, pues "la fiesta va a comenzar". Inmediatamente, acróbatas que vuelan a ras del suelo, equilibristas que caminan sobre una línea de fuego, trapecistas colmadas de glamur, payasos, enanos y domadores de fieras, son dueños de la pista. Una hora y media después, en uno de los momentos estelares, se anuncia la presentación culminante de cuatro trapecistas venezolanos que, en triple salto mortal, harán realidad el sueño de volar sin alas: en el entorno, cientos de niños contienen el aliento.

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