Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Sábado 1 de junio de 2002
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Mundo

El gobierno anunció rebajas en productos de primera necesidad

Incremento de precios a partir del próximo lunes en tiendas cubanas que venden en dólares

Cientos de empleados, convocados por comercios a trabajar horas extras para retiquetar

GERARDO ARREOLA CORRESPONSAL

la habana, 31 de mayo. Cuba confirmó hoy la extendida versión popular de un inminente aumento masivo de precios en las tiendas que venden en dólares, en la primera alza general desde que este país de economía estatal permitió en la década pasada la libre circulación de moneda dura y se abrió tímidamente a mecanismos de mercado.

El Ministerio de Economía y Planificación informó que las alzas serán efectivas a partir del próximo lunes en las tiendas, pero omitió precisiones y se abstuvo de ratificar o desmentir la versión que circula en los expendios de gasolina de que el aumento alcanzará al combustible.

Cientos de empleados fueron convocados para trabajar horas extras el fin de semana en la retiquetación de mercancía. La Jornada tuvo acceso a una relación de nuevos precios que circula en el conglomerado co-mercial TRD (Tiendas Recaudadoras de Divisas), según la cual la mayor parte de las alzas van de 10 a 30 por ciento.

La difusión del aviso gubernamental aceitó por tercer día consecutivo la presión de los consumidores en los comercios en dólares y provocó largas filas de automovilistas ante las gasolineras y las casas de cambio estatales.

Según estimaciones oficiales, cerca de 60 por ciento de la población tiene acceso al billete verde, en gran medida por remesas familiares del extranjero.

Aunque los cubanos han vivido largas épocas de escasez, no conocían el fenómeno de aumentos de precios en cadena ni el horizonte de la inflación.

Con un gobierno con capacidad para el hermetismo informativo, era notable la aparición de un rumor sobre decisiones oficiales aparentemente muy cercano a la realidad. La filtración logró un efecto recaudatorio inmediato y distribuyó en varios días el impacto sicológico.

Según la versión extraoficial que circula en algunos comercios, los equipos electrónicos, accesorios y baterías serían los artículos de mayor alza, con un 30 por ciento.

Luego estarían los champús y acondicionadores de pelo y navajas y rastrillos para afeitar, con 20 por ciento, la cerveza importada con 17 y los casetes para audio y video con 15 por ciento.

De acuerdo con la misma versión, el pa-quete más amplio es el de aumentos de 10 por ciento a los precios y comprendería ro-pa de hombre y mujer, textiles, calzado, cafeteras, ollas de presión, muebles, cerámica, bicicletas, rollos fotográficos, quesos y carne de res, entre otros.

Retroceso económico

El aviso del Ministerio de Economía dijo que los movimientos de precios implicarán una rebaja en artículos de primera necesidad, mientras que las alzas se aplicarán a otros que "no resultan del mismo carácter"

Agregó que la decisión, "como cualquiera que atañe a precios en cualquier parte del mundo, despierta inquietudes y las más variadas opiniones".

Los aumentos y una campaña de ahorro de energía en marcha son los más claros síntomas de que el cubano común ha empezado a pagar parte de una factura por el retroceso económico de la isla.

El presidente Fidel Castro había pedido a la población en octubre pasado que estuviera alerta de una caída en su nivel de vida, por el impacto de la recesión mundial agravada por la crisis que siguió a los atentados suicidas del 11 de septiembre del año pasado en Nueva York y Washington.

"Hay que prepararse. Algunos sacrificios vendrán, lógicamente", dijo el mandatario cubano, quien un mes más tarde anunció que los alimentos básicos estarían garantizados para este año.

cuba_gasolina_m88Desde la autorización gubernamental al curso legal del dólar, en 1993, el consumo masivo ha migrado lentamente al sector comercial de moneda dura, donde hay ma-yor oferta y calidad.

Paralelamente se ha encogido la canasta básica que el gobierno mantiene como uno de los pilares de su fuerte política social.

Esa canasta, conocida popularmente co-mo "libreta", porque su compra se registra en un pequeño almanaque individual, está integrada en La Habana por una ración mensual por persona de dos kilos y medio de arroz, dos kilos y medio de azúcar, un cuarto de aceite, seis huevos, un paquetito de café, una onza de frijoles o chícharos, un jabón para lavar y un jabón de baño.

Cada persona tiene también acceso a un tubo de pasta dental cada dos meses, medio litro diario de leche concentrada, para me-nores de siete años, yogur de soya para niños de siete a 13 años y un complemento alimentario para ancianos. En provincia es-ta despensa suele ser algo inferior.

Aunque está incluida en los listados oficiales, las carnes de pollo y de res para em-barazadas se incluyen eventualmente.

La libreta se vende en las tiendas estatales de barrio a precios ínfimos, que hacen un total aproximado al equivalente a poco más de un dólar en pesos cubanos. Todo lo de-más hay que buscarlo en los comercios de moneda fuerte.

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