Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 27 de mayo de 2002
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Deportes

KOREA JAPAN

Clasificó sin mayores problemas, colocándose de inmediato a la cabeza de su grupo

Rusia, buena mezcla de juventud y experiencia

AFP

Luego de haber fracasado en su búsqueda del pasaporte para el Mundial de Francia 1998, Rusia comenzó desastrosamente las eliminatorias de la Eurocopa 2000, en la cual no tuvo gran cosa que decir ni hacer.

Sin embargo, los rusos no cometieron el mismo error en las eliminatorias para la Copa del Mundo 2002. Se instalaron de entrada al frente del grupo con tres victorias y un empate en los cuatro primeros partidos. Este comienzo fulgurante permitió a los discípulos de Oleg Romantsev no preocuparse por la pelea de Eslovenia y Yugoslavia por el segundo lugar.

Rusia se impuso con lógica en el Grupo 1 de la zona Europa, con algunas señales alentadoras que permiten a los compañeros de Viktor Onopko afrontar con optimismo el Mundial asiático.

La selección rusa es actualmente una buena mezcla de jóvenes y jugadores experimentados, que deberían aprovechar esta última oportunidad de brillar al más alto nivel.

Onopko es la piedra angular de la defensa, mientras que Vladimir Bestchastnykh es el nuevo goleador de la selección. Su regreso desde España al Spartak de Moscú, el club de sus comienzos, le dio un renovado brío y empuje.

El atacante Dimitri Khokhlov y el mediocampista ofensivo Alexandre Mostovoi son otros puntos fuertes del cuadro, así como el portero Ruslan Nigmatullin.

Con Alexei Smertin y Kovtune, la defensa es uno de los puntos fuertes de Rusia. Es justamente en ese sector en el que Romantsev insistió de manera muy particular, queriendo hacer de sus líneas defensivas una verdadera rampa de lanzamiento hacia el ataque.

El sorteo final pareció satisfacer a Romantsev, una figura del futbol de la ex URSS y luego de Rusia. En el Grupo H se enfrentará a adversarios, en teoría, a su alcance: Japón, Bélgica y Túnez.

Por su parte, el seleccionador de Rusia, entrenador-presidente del prestigioso Spartak de Moscú, Oleg Romantsev, es "la figura emblemática" del futbol de su país. A veces controvertido, no deja de ser el personaje más influyente desde hace casi una década, gracias a sus convincentes resultados, tanto con el Spartak como en la selección.

Romantsev y el Spartak están asociados desde hace tiempo. Ex jugador del club de la capital, se convirtió en 1996 en amo, dueño y señor, acumulando las funciones de entrenador y presidente. Con Romantsev, los moscovitas ganaron ocho campeonatos de Rusia y dos Copas.

Estos triunfos lo llevaron a la selección nacional, a la cual fue llamado para remplazar, en 1994, a Pavel Sadyrin, tras el fracaso en el Mundial de Estados Unidos-94, ya que Rusia fue eliminada en la primera ronda.

Su primera campaña con la selección comenzó con una buena serie de resultados (8 victorias y 2 empates) y la clasificación para la Eurocopa 1996 en Inglaterra. Al mismo tiempo logró algo impensable, reunir a fuertes personalidades como Nikiforov o Shalimov. Sin embargo, de esa Eurocopa 96 los rusos salieron sin pena ni gloria con tres derrotas consecutivas.

Romantsev no sobrevivió a semejante humillación y volvió al punto de partida, el Spartak. Dos campeonatos consecutivos (1997, 1998) relanzaron a Romantsev hacia la selección en 1999.

Alexander Mostovoi

El centrocampista ruso del Celta de Vigo, apodado el Zar en la capital gallega, es uno de los mejores jugadores de la difícil Liga española. A nivel internacional no ha ganado nunca nada, por lo que muchos aficionados lo descubrirán en el Mundial 2002, a pesar de tener ya 34 años. La cita de Corea/Japón puede ser su escaparate definitivo, ya en el cenit de su carrera.

Comenzó su carrera en el CSKA de Moscú antes de pasar al Spartak, que dejó en 1992 para comenzar su periplo internacional que le llevó al Benfica de Lisboa por una temporada, y después a Caen y Estrasburgo en Francia, antes de llegar al Celta, donde logró destacar.

Junto a su compatriota Valeri Karpin, ha formado en el Celta un centro del campo temible, aunque su buen juego se ha visto oscurecido a veces por su mal carácter y protestas continuas a los árbitros, lo que le ha valido recibir muchas tarjetas.

Jugó siete partidos en las eliminatorias, marcando un gol, aunque dio varios pases de gol a su compañero, Vladimir Bestchasnykh, máximo goleador ruso en las eliminatorias.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
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