SABADO Ť 9 Ť JUNIO Ť 2001

Ť Después de cinco años, el ex botello saca su segundo material original, [email protected]

La rola es canción; la poesía un choro chido: Paco Barrios, El Mastuerzo

Ť Me parece que es un disco con el que brinco mi sombra; la fiesta de la utopía, afirma

JORGE CABALLERO

Sobreviviente de una de las agrupaciones más importantes e influyentes de la década de los ochenta: Botellita de Jerez. Ex integrante también de Los Nakos. Ampliamente conocido en el circuito musical alternativo. Activista político prozapatista y crítico del stablishment. Su nombre legal: Francisco Barrios. El público lo conoce mejor por su nombre artístico: El Mastuerzo. Los amigos lo llaman Robocop, por su característico corte de pelo. Después de cinco años, saca su segundo material original [email protected]. "El disco es el resultado de los últimos años de mi vida; me explayo en torno de mi persona tratando de abarcar lo que miro; por eso le pusimos ese título. Tiene 17 tracks, no canciones, que más bien son performance auditivos, por llamarle de alguna manera. Me parece que es un disco con el que brinco mi sombra."

En el disco participa una gran banda

mastuerzo2De visita en nuestra redacción para promover su disco, El Mastuerzo completa la información: "En [email protected] participa una gran banda, desde los que hicieron el diseño de la portada, así como músicos, actores, familia consanguínea y elegida. Se construyó en mi casa, en fiestas y reuniones, lo que llamo la fiesta de la utopía, en las que grabamos cosas adicionales. Traté de hacer participar, de forma oculta, a toda esa banda con la que interactúo cotidianamente".

Además, el ex botello comenta: "Después del disco Prohibido, que tuvo a bien y a mal producir y enlatar la compañía BMG, me aventé casi cinco años sin grabar, pero produciendo a Patita de Perro, a la cantante argentina Silvina Tabush y otras más. [email protected] fue hecho prácticamente de manera autónoma e independiente, desde la grabación hasta la promoción, por la Asociación Civil Cloacas Comunicantes; la disquera Pentagrama nos hace el favor de distribuirlo. Nuestro interés es arrancar con este proyecto y seguir con otras actividades que tenemos planeadas".

En el disco del Mastuerzo, "invité a Don Margarito, para que hiciera un papel de trovador de vanguardia incomprendido; León Chávez Texeiro participa en el performance auditivo Uno, dos, tres por mí y por todos mis compañeros, donde recuperamos las consignas en las paredes del movimiento estudiantil francés de 1968 y de los que nos burlamos y nos solazamos con otros. Está también el grupo Carnederes: Cox Gaytán, en el violín; Juan Carlos Moguelo, batería, y en el contrabajo, Alex Castañeda. Además, Juan Pablo Villa y Mauricio Díaz, extraordinarios roleros; el percusionista Carlos Tovar; están también Los Nakos y Armando Vega-Gil".

-¿Por qué tantos invitados?, ¿es una especie de contracultura o una "declaración de odio" no grabarlo tú sólo?

-Involucré a una gran cantidad de banda que me conoce de muchos y pocos años, para darle una gran presencia. Básicamente es un disco que me representa y presenta el entorno donde me muevo. Se fue dando, tenía dos años, se fue conformando, las canciones se convirtieron en performance auditivos; otras, en rolas como tales, y por supuesto tiene que ver mucho con la contracultura, como también de empatías con la gente que reinventa cosas. No están todas las personas que quisiera, pero están las más significativas para mi vida actual, en el cual nuestro trabajo está vinculado a la contracultura, la solidaridad y el empatarse a los movimientos sociales contemporáneos. Es un disco que dedico a mis dos familias y al Ejército Zapatista, que aunque suene demasiado choteado, creo que sigue siendo la gran esperanza de la gente que vivimos en el lado de la contracultura. No es un proyecto individual hay gente arriba, abajo, a los lados, atrás y en medio.

-¿Cómo es el proceso de traslado vivencial al musical?

-Así, a través de las rolas. Hace un tiempo enunciamos el Manifiesto Rolerista, donde decíamos: "La rola es canción, la canción es poesía y la poesía es un choro chido que canta y rola"; es decir, somos roqueros, trovadores o rupestres, pero lo que hacemos son rolas; entonces, desde ahí hago antropología, soy feliz y tengo la oportunidad de colocar ahí mi vida, lo más neto posible.

-¿Es una especie de soundtrack de tu vida en los últimos cinco años?

-No puedo hacer canciones por encargo; sí he hecho trabajos, como para el programa de niños de Canal 11, Bizbirije, cosa que me llenó de orgullo. Lo que hago es hablar de mi vida y de lo que me rodea y rodeo, y sí es el soundtrack de la segunda parte de la vida del Mastuerzo, la primera parte fue Botellita de Jerez y Los Nakos. Además, una parte de este disco está dedicado al País Vasco, que elegí por una cuestión vivencial, pero también porque es importante vincularme a su gente, vivir su gran capacidad de pensar y reflexionar en voz alta sobre lo que sucede en el mundo, en términos ideológicos y políticos.