MARTES 29 DE AGOSTO DE 2000

* Reconoce que no ha terminado de hacer el discurso del sexto Informe


Se heredan problemas, no un país en crisis: el Presidente

Rosa E. Vargas y Patricia Muñoz * Frente a un Presidente que está a menos de cien días de concluir su mandato, los comerciantes de la ciudad de México marcaron las prioridades para el próximo titular del Ejecutivo, Vicente Fox. Debe, dijeron, garantizar la gobernabilidad con base en acuerdos alcanzados por las diferentes fuerzas políticas, y privilegiar el diálogo y no la fuerza.

El propio Ernesto Zedillo hablaría también de esas precondiciones, al indicar que las todavía numerosas tareas pendientes del desarrollo nacional, demandan mayor capacidad de diálogo y de acuerdo. La normalidad democrática que vive el país ųy que ''es algo que le propuse a la nación trabajar cuando asumí la Presidencia de la República''ų, debe dar capacidad para alcanzar los acuerdos que demandan los retos del desarrollo, que son harto complejos.

Como preludio de lo que dirá el próximo viernes en San Lázaro, aunque ''no he terminado de hacer el discurso...'', el presidente Ernesto Zedillo reafirmó también que entregará un balance satisfactorio sobre la marcha del país, porque entre otros logros ha podido probarse que conducir la economía de manera responsable, disciplinada y ordenada, no está reñido con la aplicación de una política social ambiciosa.

En el edificio que hace unos años él inaugurara, convino en que al término de su mandato, en México subsisten graves y en ocasiones profundamente dolorosos rezagos; condiciones de injusticia, una todavía muy señalada desigualdad en las oportunidades y que superar esas condiciones requerirá perseverancia, aplicación, esfuerzo, metas altas y disposición al trabajo y al esfuerzo. Pero ante todo, resaltó, será necesario el acuerdo que reconozca la pluralidad, así como que todos los actores políticos ųcon independencia de su pertenencia partidistaų identifiquen su responsabilidad para contribuir al desarrollo nacional.

Por lo que toca a los comerciantes, su dirigente, Roberto Zapata, hizo amplio elogio de la gestión económica del Presidente y de su papel en el triunfo de la ''institucionalidad democrática'' el pasado 2 de julio. ''La administración federal ųdijoų dejará algunos problemas al siguiente gobierno, pero estamos ciertos de que no heredará un país en crisis''.

Y enumeró esos pendientes: los problemas que generan en esta capital, los plantones y las marchas; el exceso de regulación; el incipiente desarrollo de la vivienda; la falta de un reglamento más claro para el transporte público y la renovación de sus unidades automotrices; la persistente inseguridad e impunidad y, la economía informal ''que crece aceleradamente''.

Se pronunció por que se refuerce el combate a la delincuencia, se profundicen las modificaciones a las leyes penales, se impongan castigos más severos y se adopte ''la cultura de tolerancia cero a la delincuencia''.

Los comerciantes convidaron al presidente Zedillo y sus invitados de una comida. A la izquierda del mandatario se sentó el secretario de Comercio, Herminio Blanco, y las miradas de muchos concurrentes no perdían detalle del diálogo que ambos sostenían. A ratos se les veía serios; en otros, largas intervenciones del mandatario y plena atención por parte del responsable de la Secofi, aunque hubo momentos en los que reían desenfadados.

Una hora después de ese compromiso, Blanco Mendoza ofreció una conferencia de prensa sobre el tema que precisamente hacía que fuera de especial interés notar su comportamiento frente al Presidente: el escándalo del Renave.

El líder de los comerciantes no aludió al punto. Centró gran parte de su discurso en el desglose de aquello que deberá emprender la futura administración federal: políticas claras para el fomento de las micro y pequeñas empresas y una reforma fiscal integral que incluya la ampliación de la base de contribuyentes, la simplificación administrativa, la eliminación de cargas fiscales improductivas, el establecimiento de incentivos a sectores estratégicos y certeza jurídica.

Como en otras ocasiones que ha venido a la sede de los comerciantes capitalinos, Zedillo partió entre abrazos, besos y ostensibles dedicatorias de afecto porque, le dijo una señora: ''usted sí va a pasar a la historia; usted nos abrió la puerta de la democracia''.